La Mirada Áurea de Alice

Entre dioses de mármol, sus curvas vivas encendieron fuego prohibido.

A

Alcobas de Mármol: El Culto Tembloroso de Alice

EPISODIO 1

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En la santidad silenciosa del ala privada de los Uffizi, Alice Bianchi destapó su última obra maestra: una escultura de caderas sinuosas y tetas llenas talladas en mármol frío. Pero fue su propio cuerpo el que me tuvo cautivo. Esa forma de reloj de arena voluptuosa envuelta en seda, ojos de jade destellando bajo rizos caramelo, piel de porcelana brillando como la luna en Venus. Nuestras miradas se cruzaron al otro lado de la sala, una chispa encendiéndose. Supe entonces, en esa mirada áurea, que ella era el verdadero arte que ansiaba adorar. El aire en la galería privada de los Uffizi zumbaba con el murmullo bajo de coleccionistas y críticos, sus voces resonando en los techos altos adornados con frescos de maestros muertos hace tiempo. Estatuas renacentistas acechaban en las sombras: la tensión poética de David, el eterno atractivo de Venus, testigos silenciosos de la verdadera revelación de la noche. Yo estaba al fondo, sosteniendo un vaso de Chianti, cuando Alice Bianchi subió al podio. Su escultura curvilínea brillaba bajo los focos, sus caderas exageradas y busto hinchado un homenaje audaz a la forma femenina que había inspirado siglos de genio. Se movía con la confianza de quien conoce su poder, su largo cabello caramelo en ondas afro voluminosas cayendo sobre sus hombros, enmarcando esos ojos verdes jade impactantes. Piel de porcelana capturaba la luz como mármol pulido, su figura de reloj de arena vertida en un vestido de seda esmeralda que se pegaba a cada curva: tetas medianas subiendo con cada respiración, cintura estrecha ensanchándose a caderas que se mecían hipnóticamente. Cuando quitó la cortina de terciopelo, revelando los detalles íntimos de la escultura, su mirada barrió la sala. Cayó sobre mí. Se quedó fija. Un calor me invadió. No podía apartar la vista, devorándola como si fuera...

La Mirada Áurea de Alice
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Alcobas de Mármol: El Culto Tembloroso de Alice

Alice Bianchi

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