La Fiebre Ardiente de la Contratación de Luciana

Polvo del desierto y deseo se encienden en el tenue resplandor de un bar solitario.

E

El Espejismo Carmesí de Luciana

EPISODIO 1

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El sol implacable del desierto acababa de hundirse bajo el horizonte dentado, pintando el cielo en naranjas furiosos y púrpuras profundos mientras manejaba mi pickup destartalada hacia el estacionamiento de grava del Oasis Bar. El polvo se arremolinaba alrededor de las llantas como un fantasma de bienvenida, asentándose en la fachada de madera descolorida que gritaba negligencia y sueños olvidados. Este tugurio al borde de la carretera estaba solo en un tramo olvidado de autopista, a kilómetros de cualquier pueblo, el tipo de lugar donde los viajeros paraban por un último trago antes de que el vacío los tragara. El neón zumbaba débilmente sobre la puerta, la mitad de las letras quemadas, pero me llamaba como el canto de una sirena. Necesitaba trabajo, cualquier trabajo, después de meses vagando por changas sin salida. Al empujar la puerta chirriante, el fresco golpe de aire acondicionado me pegó, trayendo olores de cerveza rancia, whiskey añejo y algo más dulce—jazmín tal vez. El bar era una tumba: mostrador de madera pulida marcado por incontables noches, taburetes guardados prolijamente, jukebox silencioso en la esquina. Las botellas brillaban bajo luces amarillas tenues, proyectando sombras largas. Y ahí estaba ella. Luciana Pérez, la dueña, recostada contra el backbar secando un vaso con un trapo que había visto mejores días. Era una jodida revelación. Veinte años, colombiana explosiva con pelo rubio cenizo plisado largo y revuelto como si acabara de salir de la cama de un amante, enmarcando su cara ovalada. Ojos verde bosque clavados en los míos, afilados y evaluadores, piel dorada brillando bajo las luces, cuerpo menudo de 1,68 curvado justo—tetas medianas apretando contra una camiseta blanca ajustada que se pegaba como segunda piel, cintura estrecha abriéndose a caderas abrazadas por shorts de mezclilla apretados. Su vibe libre irradiaba, chispa aventurera en su sonrisa. "Pareces...

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El Espejismo Carmesí de Luciana

Luciana Pérez

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