El Verso Prohibido de Emma en el Aula

Susurros de Tango Encienden Llamas en el Aula

L

Las Llamas del Tango de Emma: Rendición Velada

EPISODIO 3

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El Verso Prohibido de Emma en el Aula
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No podía sacarme de la cabeza la imagen de ella—Emma Romero, mi profe de literatura, meneándose en ese club de milonga, su cuerpo moviéndose como fuego líquido bajo las luces tenues. Ahora, de vuelta en el aula del colegio después de horas, el aire estaba cargado con el olor a libros viejos y polvo de tiza. El salón era un santuario de pupitres de madera alineados en filas prolijas, un pizarrón enorme cubierto de análisis garabateados de los versos de Neruda, y su escritorio al frente, apilado de trabajos calificados y un solo bolígrafo rojo. La luz del sol se filtraba por las persianas a medio bajar, lanzando rayas doradas sobre la alfombra verde descolorida. A los 26, Emma era la profe más joven acá, su ambición evidente en cada plan de clase preciso, su figura esbelta de 1,68 m mandando atención sin esfuerzo. Su pelo rubio cenizo recogido en un rodete bajo, unos mechones rebeldes enmarcando su cara ovalada con ojos azul claro que te traspasaban. Su piel bronceada tibia brillaba bajo el tono cálido, tetas medianas sutilmente marcadas por su blusa blanca ajustada metida en una falda lápiz hasta la rodilla. Apretaba el poema que escribí, inspirado en esa noche—versos crudos, calientes sobre caderas moliendo en ritmos sombríos, toques prohibidos en la noche. Mi corazón latía fuerte mientras me demoraba en la puerta, la detención mi excusa para quedarme. Ella levantó la vista de su escritorio, esos ojos clavándose en los míos, un destello de reconocimiento, tal vez curiosidad. "Pablo Ruiz, puntual como siempre", dijo, su acento argentino enredándose en las palabras como humo. Asentí, entrando, la puerta haciendo clic al cerrarse atrás mío. La tensión fue inmediata, eléctrica—el poema quemándome en el bolsillo, su presencia jalándome como gravedad. Me preguntaba si recordaba verme ahí, en la multitud,...

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Las Llamas del Tango de Emma: Rendición Velada

Emma Romero

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