El Primer Sabor de Freya al Fuego de los Acantilados

En el silencio del amanecer, runas antiguas presencian su hambre despertando.

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Los Acantilados de Brezo de Freya: Rendición en Sombras

EPISODIO 3

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La primera luz del amanecer se colaba por los acantilados dentados, pintando las barrancas en oro suave y sombras, el aire crujiente con el mordisco del frío matutino temprano que se filtraba por mi chaqueta, trayendo el rugido distante de las olas chocando contra el fiordo de abajo. Sentía la grava crujiendo bajo mis botas, cada paso haciendo eco a mi anticipación creciente, el corazón latiéndome firme como si sintiera la atracción eléctrica que había adelante. Freya estaba ahí delante de mí, su pelo rubio platino captando el tenue brillo como plata hilada, liso y largo con esos flequillos micro rectos enmarcando su cara clara, los mechones reluciendo suavemente en la brisa que susurraba secretos por el brezal. Sus facciones eran afiladas pero invitadoras, pómulos altos sonrojados levemente por el frío, labios carnosos curvados en esa media sonrisa conocedora que había perseguido mis pensamientos por semanas. Habíamos estado rondándonos por semanas—mensajes que se alargaban demasiado, miradas que prometían más—como ese mensaje de medianoche donde describió un sueño de caminar por estos mismos acantilados, sus palabras cargadas de insinuaciones que me dejaron mirando el teléfono en la oscuridad, imaginando su cuerpo moviéndose por la niebla. Otra vez, una foto de ella en el bunad, la tela pegándose justo así, encendiendo fantasías que no me atrevía a decir en voz alta. Pero ahora, reunidos en este lugar salvaje, algo cambió, el aire espesándose con una intención no dicha, mi pulso acelerándose mientras nuestras miradas se cruzaban por la barranca en sombras. Su bunad, el vestido tradicional noruego, abrazaba su figura alta y delgada, el corpiño bordado acentuando sus tetas medianas, la falda completa balanceándose mientras me hacía señas para ir más profundo en las barrancas ensombrecidas por runas, los patrones intrincados de hilo plateado en lana roja captando la luz como hechizos...

El Primer Sabor de Freya al Fuego de los Acantilados
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Los Acantilados de Brezo de Freya: Rendición en Sombras

Freya Andersen

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