El Infierno de la Gala de Amelia
La rivalidad arde en llamas prohibidas entre candelabros de cristal y sombras acechantes
Las Llamas Veladas de la Entrega de Amelia
EPISODIO 5
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El gran salón de baile de la Gala de Arte Metropolitano brillaba bajo candelabros de cristal, lanzando una neblina dorada sobre elites de esmoquin y bellezas con vestidos de gala. Los pisos de mármol relucían, reflejando el remolino de copas de champán y el murmullo de conversaciones cultas sobre esculturas vanguardistas y pinturas priceless. Amelia Davis se deslizaba por la multitud, su figura esbelta envuelta en un vestido negro ceñido que abrazaba su estatura de 1,68 m como medianoche líquida. La tela susurraba contra su piel clara, el rostro ovalado enmarcado por cabello castaño ondulado largo que caía en elegantes ondas sobre sus hombros. Sus ojos verdes brillaban con gracia serena, pero debajo bullía una tensión que no podía ignorar. Elena Voss estaba aquí, la musa rival cuya presencia siempre encendía chispas. Elena, con sus rasgos afilados y sonrisa depredadora, se movía como pantera en un vestido carmesí que acentuaba su forma esbelta. Se habían chocado antes—por artistas, admiradores y deseos no dichos que perduraban como humo. Esta noche, el aire se sentía cargado, el colgante alrededor del cuello de Amelia—una delicada llama de plata—calentándose contra su pecho como si sintiera la tormenta. Marcus y Victor acechaban en la periferia, sus miradas pesadas, pero era Elena quien trabó ojos con Amelia al otro lado del salón. Un desafío parpadeó ahí, jalando a Amelia hacia adelante pese al riesgo. Los rincones sombríos de la gala tentaban, ocultos de la multitud pero no de ojos fisgones. El corazón de Amelia latía a mil; la rivalidad se derretía en algo peligroso, embriagador. Ajustó su vestido, sintiendo la curva esbelta de sus tetas medianas subir con cada respiro, la fachada serena resquebrajándose mientras los labios de Elena se curvaban en invitación. La noche prometía más que arte—prometía infierno. Amelia navegó la muchedumbre de invitados...


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