La Tormenta del Torneo de Ava
Alianzas se rompen en medio de apuestas altísimas y pasiones públicas ardientes
Las Cartas Sombrías de Ava: Apuestas Carnales
EPISODIO 5
Otras historias de esta serie


Estaba de pie en el tenue resplandor del arena abandonada del almacén, el aire espeso con el olor a óxido y sudor, bajo luces industriales parpadeantes que proyectaban largas sombras sobre el piso de concreto. Mesas improvisadas rodeaban la configuración central de póker, envuelta por una multitud de figuras sombrías —jugadores, buscadores de emociones y desesperados— todos zumbando con anticipación por el torneo clandestino. El enorme espacio hacía eco débilmente con murmullos y el tintineo de fichas, pero mis ojos estaban fijos en ella: Ava Williams, la impresionante estadounidense de 19 años con cabello rubio cenizo recogido en un moño desordenado que de alguna manera parecía seductoramente effortless, mechones escapando para enmarcar su rostro ovalado. Sus ojos grises brillaban con curiosidad inteligente, escaneando la habitación como un depredador evaluando a su presa. Piel de porcelana brillaba bajo las luces ásperas, su delgada figura de 1,68 m vestida con una camiseta negra ajustada que abrazaba sus tetas medianas y jeans de tiro bajo que acentuaban su cintura estrecha y curvas delgadas atléticas. Ava se había aliado conmigo, el Dr. Elias Hart, y Lena Voss contra el engreído Marcus Kane, cuya reputación por manipular juegos y elevar las apuestas a territorios peligrosos lo precedía. Habíamos formado este pacto horas antes, su mente curiosa enganchándose a mi filo analítico y la audacia callejera de Lena. Pero mientras el crupier barajaba la baraja, sentí la corriente subterránea de algo más primal. Estos torneos no eran solo por dinero; las apuestas escalaban a humillaciones públicas, el strip poker convirtiéndose en riesgos grupales donde los perdedores mostraban más que piel. La presencia de Ava electrificaba el aire —su estilo de faroles inteligentes ya tenía a Marcus inclinándose, sus ojos oscuros hambrientos. La vi inclinarse hacia adelante, su camiseta tensándose ligeramente, una sutil provocación que aceleró mi...


Desbloquear contenido premium
Para leer la historia completa, obtendrás acceso a todas las historias, videos y fotos de este modelo.
El contenido puede estar truncado. Versión completa disponible con suscripción.





