La Fuga Atada de Amelia en el Campo

Cuerdas de seda y secretos atan su corazón en la mansión sombría.

E

El Descenso Sedoso de Amelia al Hambre Primordial

EPISODIO 4

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La Fuga Atada de Amelia en el Campo
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El grava crujió bajo las llantas del sedán negro elegante de Amelia mientras subía por el último tramo hacia mi aislada finca en el remoto campo inglés. Había estado esperando este momento, observando desde la alta ventana arqueada de la biblioteca de la mansión, el sol de la tarde tardía proyectando largas sombras sobre las colinas ondulantes salpicadas de robles antiguos. La mansión, Blackwood Hall, se erguía como un centinela de otra era: muros de piedra cubiertos de hiedra, chimeneas imponentes y jardines que susurraban secretos olvidados. Era el retiro perfecto, lejos de las miradas indiscretas de Londres, donde Amelia había huido de alguna tormenta que solo podía adivinar. Ella bajó del auto, su largo cabello castaño ondulado capturando la luz dorada, enmarcando su rostro ovalado con piel clara y ojos verdes penetrantes. A sus 23 años, esta belleza americana se movía con una gracia serena que desmentía la turbulencia que sentía en sus mensajes apresurados. Delgada a 1,68 m, con tetas medianas y un cuerpo atlético esbelto, se movió con propósito al sacar una pequeña bolsa de noche del maletero. Llevaba una blusa blanca simple metida en jeans de cintura alta que abrazaban su estrecha cintura, práctica pero seductora en el aire fresco del campo. Mi corazón se aceleró. Nos habíamos conocido meses atrás en un evento literario en la ciudad, donde sus preguntas sobre mi última novela —un relato de deseos prohibidos y ataduras intrincadas— habían encendido algo eléctrico. Ahora, aquí estaba, buscando escape en mi mundo de cuerdas y juegos de rol. Ajusté mi camisa, sintiendo el peso de las cuerdas de seda ocultas en el cajón cercano, inspiradas en el mismo libro que ella había devorado. Mientras se acercaba a la pesada puerta de roble, la abrí, y nuestros ojos se encontraron. "Elias", respiró, su voz...

La Fuga Atada de Amelia en el Campo
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El Descenso Sedoso de Amelia al Hambre Primordial

Amelia Davis

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