El Ritual de la Hacienda de Carolina Exige Obediencia en Trío

Los establos iluminados por velas despiertan la serena entrega de Carolina a deseos duales y éxtasis ritualístico.

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Los Votos Gráciles de Carolina: Tormentas Carnales

EPISODIO 4

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El sol se hundía bajo sobre la vasta hacienda, proyectando largas sombras sobre las antiguas paredes de piedra y la vibrante buganvilla que se aferraba a cada arco. Yo, Diego Morales, estaba al borde de los establos, con el corazón latiendo fuerte por una mezcla de anticipación y ese familiar mordisco de celos. Carolina Jiménez, mi belleza serena con su largo cabello rubio liso cayendo como seda dorada por su cálida espalda bronceada, había planeado esta boda swinger en la hacienda como un ritual retorcido previo al evento. A sus 19 años, parecía la flor mexicana inocente —rostro ovalado enmarcado por esos ojos marrón oscuro que podían atravesar tu alma, su delgada figura de 1,68 m moviéndose con gracia tranquila en un vestido blanco fluido que abrazaba sus tetas medianas y su estrecha cintura. Me había convocado a mí y a Mateo Ruiz aquí a los establos iluminados por velas, el aire espeso con el aroma de heno, cuero y cera de abeja parpadeante. Mateo, ese cachorro sumiso con sus tímidas sonrisas y complexión delgada, llegó primero, sus ojos iluminándose cuando Carolina se acercó. 'Este es nuestro ritual de obediencia', susurró ella, su voz tranquila pero teñida de un subtono de mando que hacía hervir mi sangre. La planificación de la boda había revelado sus profundidades ocultas —fachadas quebrándose bajo el peso de sus deseos. Los compartimentos forrados de heno fresco brillaban bajo docenas de velas montadas en apliques de hierro forjado, sus llamas danzando como promesas prohibidas. Los caballos relinchaban suavemente a lo lejos, pero la verdadera tensión zumbaba entre nosotros tres. La vi deslizarse entre nosotros, sus dedos delgados rozando el brazo de Mateo, luego el mío, enviando chispas por mi piel. Los celos se retorcían en mi vientre; ella había elegido este trío bisexual MMF para probar...

El Ritual de la Hacienda de Carolina Exige Obediencia en Trío
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Los Votos Gráciles de Carolina: Tormentas Carnales

Carolina Jiménez

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